
Yo seguia insistiendo,queria pedirles perdon a los pobres cerditos. Entonces se me ocurrio entrar por la chimenea, pero los cerditos encendieron fuego. Me fui a mi casa a por papel y boli y al de media hora ya estaba otra bez en aquella casa de ladrillos. Me asome por la bentana y alli estaban, dos temblando y el otro poniendo mas leña en el fuego.
Cogi el boli y enpece a escribir en el papel una nota a los cerditos pidiendoles perdon, pero no me creian.¿Que les pasaba?¿pensarian que les iba a comer?.El caso esque me fui a casa y me puse a cocinar un pastel que solia preparar mi abuela. Al acabar la receta, me dirigi a la casa de los cerditos y les toque el timbre. Ellos confundidos me abrieron la puerta y me aceptaron el regfalo, yo les esplique que debido a la alergia les habia tirado sin querer la casa. Los cerditos me inbitaron a su casa y los cuatro nos comimos el pastel. Los cerditos y yo nos hicimos muy amigos y les ayude a reacer sus casas.

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